Ingredientes:
22 cm de diámetro:
* 1 lámina de masa quebrada
Para
la crema pastelera:
* 250
ml de leche
* 25
g de harina
* 75
g de azúcar
* 2
yemas * piel de limón
* una ramita de canela

Para la capa
superior:
* 2 manzanas
* 1
huevo
* zumo de limón
* azúcar
para espolvorear
la superficie
* gelatina de manzana para cubrir la tarta después de hornear
Elaboración:
* gelatina de manzana para cubrir la tarta después de hornear
Elaboración:
Colocar la lámina de masa quebrada en el molde para tartas y cocerla durante 10 minutos en horno precalentado a 175ºC.
Para
la crema pastelera:
En
un cazo, poner la leche a hervir con la canela y la piel de limón.
Por otro lado, mezclar la harina y el azúcar en un bol e incorporar las dos yemas de huevo batidas, integrándolas con unas varillas.
Por otro lado, mezclar la harina y el azúcar en un bol e incorporar las dos yemas de huevo batidas, integrándolas con unas varillas.
Añadir un poco de la
leche caliente y remover.
Verter esta mezcla en el cazo con el resto de la leche hirviendo (sin la ramita de canela y la piel de limón). Seguir removiendo con las
varillas para que no se pegue al fondo hasta que hierva. Retirar del fuego y colocar en un bol grande para que enfríe y termine de espesar.
Para la capa superior:
Pelar y descorazonar las manzanas, partirlas
en rodajass y rociarlas con zumo de limón. Ponerlas en una cazuela y dejarlas cocer a fuego suave durante unos 45 minutos (o hasta que estén hechas y hayan absorbido el jugo que desprenden).
Retirarlas del fuego y dejarlas enfriar.
Retirarlas del fuego y dejarlas enfriar.
Disponer
la crema pastelera, una vez fría, en la base de pasta quebrada, y sobre ella, colocar las láminas de
manzana, una al lado de la otra, procurando que queden muy
ajustadas. Una
vez acomodada toda la manzana, pincelar con el huevo batido y espolvorear
la superficie con azúcar para caramelizarla y darle un tono
doradito.
Hornear a 180ºC durante 30 minutos, calor arriba y abajo. Sacar
y dejar enfriar totalmente para evitar que pueda romperse al desmoldarla.
Para
la gelatina con la que cubrir la tarta, cocer 10 minutos los trozos
de manzana que hayan sobrado junto con 2 cucharadas de azúcar en 200 ml de agua,
haciendo una especie de compota. Separar medio vaso del agua que haya quedado y,
todavía caliente, añadir 3 hojas de gelatina remojadas. Cuando la tarta haya
perdido parte del calor, extender con un pincel la gelatina por la superficie
para que coja brillo.